jueves, 11 de septiembre de 2014

El panal de abejas

Nuestro corazón es como un panal de abejas, en el que en cada casillero guardamos los sentimientos por cada persona.
Los casilleros se van llenando a medida que la persona significa más para nosotros. Los llenamos de amor, de recuerdos, de palabras, de hechos. Y, al cabo de un tiempo, todos esos ingredientes se transforman en una dulce miel que nos hace sonreír cada vez que la percibimos.
Pero cuando esa persona se va de nuestras vidas, cuando nos peleamos para siempre, cuando nos separamos, esa miel desaparece de golpe. Y es un golpe duro de recibir. No sólo porque ahora hay un casillero que está vacío, sino porque siempre creímos que la miel iba a estar siempre ahí y ahora se fue.
Los malos sentimientos, como la envidia, el rencor y el odio, son como abejas que impiden que nuevas obreras creen miel en el casillero vacío. Son esos sentimientos los que nos impiden volver a sentir amor.
Pero cuando dejamos ir a esas "abejas", es cuando permitimos que nuevos sentimientos empiecen a llenar, de a poco, el vacío interno que tenemos. Con un poco de esto y un poco de aquello dejará de ser un casillero vacío, y quizás se llene hasta el tope. Nacerá una nueva miel -quizás no como la imaginamos, quizás no como debía ser la anterior- que significará que hemos superado la partida y que estamos listos para volver a llenar nuevos casilleros.

Fotografía propia

4 comentarios:

  1. la forma en que comparas al panal con nuestras vidas es real .
    aveces todo termina bien , como aveces mal
    ay que saber sobrellevar los problemas , tener una vida dulce como la miel
    me encanto leer tu blog . animos siempre y continua inspirando
    con tus palabras . exitos

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    1. Gracias por valorar lo que escribo :) Me animas mucho. Exitos.

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  2. Creo que la mujer metáfora del sentimientos se encuentra en este texto, en la figura del panal. Un abrazo. Carlos

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