domingo, 21 de septiembre de 2014

Confesión #2

Escribo esta entrada porque necesito descargarme.
Me cuesta. Me cuesta aceptar que nada va a ser lo que yo había imaginado, esas cosas lindas con las que soñaba día a día, que sabía que si era por mi parte iban a poder concretarse aunque me demandara esfuerzo y valentía. Me cuesta asimilar que nada de eso pasó ni va a pasar y que voy a tener que luchar día a día con las sensaciones de pesadumbre, de decepción, de todo.
Es una sensación horrible. Y más horrible es la confusión. Porque yo estaba bastante ilusionada y muchas de sus actitudes me desconcertaron, y me siguen desconcertando. Y todavía no sé por qué se comporta así. Estoy más que decidida a ignorar todo esto, a seguir adelante con mi vida y dejar de preocuparme por pelotudeces, porque sinceramente me tendría que importar un bledo todo esto que está pasando, primero porque en parte algunas de estas cosas son culpa mía y segundo porque no tengo por qué inmiscuirme en su vida. Está perfecto que haga lo que quiera, no tengo por qué meterme, pero yo no decido que me moleste.
Sí, trato de olvidarme de todo esto, o aunque sea de no darle bola, pero me cuesta muchísimo, y eso sumado a sus actitudes me dan terrible bronca, pero si hay algo que puedo decir ahora mismo, es ya fue. Yo no me voy a seguir preocupando. Ya hice demasiado. Y no pienso estar atrás de nadie.

Hace bastante que no publicaba nada, estos días estoy bastante ocupada, así que cuando me haga un tiempo más que para escribir impulsos en la página voy a leer bien sus comentarios y pasar por sus blogs, porque me estoy re colgando. No es raro de mí.


2 comentarios:

  1. Esa persona no era la indicada todo con lo que soñaste va a suceder quizá no en un futuro proximo pero lo vas a tener :)... Como dice una cancion "la que me quiera la quiero, la que me ame la amo, la que me bese la beso y la que me safe la safo"

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  2. Supongo que ese no era tu camino, Hellen. Da rabia, desconcierta y duele. Mas encontrarás el tuyo, tienes brújula y mapa en tu corazón. Confía en la estrella del sur.
    ¡Felices sueños!

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